vconuepan Noviembre 22, 2014 Sin Comentarios

El Conflicto en la Araucania está comprometido por muchos juicios y prejuicios, que hacen difícil comprenderlo.

Lo primero es matar la ilusión de que el conflicto tiene por causa la violencia, esta es una consecuencia de múltiples factores, tales como: Diversidad jurídica hasta mediados del Siglo XIX. Desconocimiento de los Tratados firmados con la Corona Española y la República de Chile. Expropiación de la Propiedad Mapuche. Políticas Publicas de asimilación del Siglo XX. Clientelismo político acrecentado a partir del Acuerdo de Nueva Imperial de 1989. Atomización interna de los Mapuche. Política Estatal de subsidios. Inexistencia de una política de Estado integral en relación a los Derechos Indígenas. Y finalmente la demagogia e ignorancia que han terminado por constituir el caldo de cultivo perfecto para el surgimiento del conflicto actual.

Reducir el problema a una mera cuestión de violencia, es no comprender nada del asunto aún cuando no existiera ni el mas mínimo hecho de violencia, el conflicto continuaría porque es mas profundo y la violencia una consecuencia, condenable por cierto, pero un efecto.

El origen fue la expropiación de la Propiedad Mapuche realizada por el Estado después de 1881 con la ocupación de la Araucanía. Es frecuente leer, que la ley de 4 de diciembre de 1866 dio inicio al despojo de los Mapuche:

En esta línea, José Bengoa, dice: “En la ley de 4 de diciembre de 1866 se señala que los terrenos al sur del BioBío serían tratados como fiscales, que se sacarían a remate por parte del Estado y que se formaba una Comisión Radicadora de Indígenas, que los ubicaría en terrenos que fueran de su pertenencia”. 1 Santiago de Chile. Ediciones Sur. 1996. p. 346

José Aylwin, añade: “En 1866 el Congreso Nacional, aprueba una legislación de marcado corte estatista… en virtud de la cualse pretende regular la ocupación del territorio fronterizo e indígena, entregando en la práctica al Estado su propiedad, facultándole para proceder a su enajenación y colonización con nacionales o extranjeros…” 2 Serie de Documentos Nº 3. Temuco de Chile.Instituto de Estudios Indígenas, Universidad de la Frontera. 1995. p. 5

El propio Informe de la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato con los Pueblos Indígenas 3, de Michelle Bachelet indicaba:“En 1866 se dictan las primeras leyes de ocupación que, entre otras materias, establecen al territorio mapuche como zona de colonización, declarando sus tierras como fiscales.”

No obstante, tales afirmaciones son contrarias al espíritu de la Ley de 4 de diciembre de 1866. Ya que esta nunca declaro las tierras mapuche como fiscales, nunca facultó al Estado para realizar expropiaciones, ni mucho menos desconoció la Propiedad Mapuche.

En palabras del Diputado José Victorino Lastarria 4 y 5: “Los actuales indígenas que habitan ahora ultra BioBío… no son bravíos ni salvajes; se dedican ya a la siembra, a la industria, a la ganadería… Desde la Independencia se ha considerado a los indígenas como ciudadanos chilenos, a lo menos, en cuanto a sus derechos civiles, se les ha reconocido como dueños de los terrenos que ocupan… Es posible que los cristianos tengan título, pero los indígenas no los tienen, hay allí propiedades indivisas y he aquí porque es indispensable adoptar cierto genero de medidas especiales para aquel territorio, a fin de deslindar las propiedades de los indígenas, darles un titulo de merced que registren de un modo extraordinario, habilitándolos así para transmitir sus propiedades.”

En esa época nadie discutía que los Mapuche eran propietarios, sólo debía deslindarse su Propiedad. A pesar de esto, desde 1881 se declararon todas las tierras como fiscales, entregando las tierras en concesiones de colonización, remates públicos y radicando a los indígenas en efímeras hectáreas que no tenían que ver con la propiedad reconocida en 1866.

La consecuencia de esto, la predijo el Diputado Recabarren 6: “¿Qué sucederá después? Que el indio se quejara y con mucha razón. Vamos a crear un foco de constantes discordias y de generación en generación se irán transmitiendo en aquellos propietarios recuerdos odiosos. ¡Cuantas veces hemos oído: esta propiedad era de mis antepasados, pero Don Fulano se ha quedado con ella!. ¡A cuantos vemos estar desempolvando expedientes y protocolos para buscar algún camino que pueda conducirnos a reivindicar sus derechos!”

El origen del Conflicto es la expropiación de propiedad privada realizada por el Estado, la primera Reforma Agraria. Su negación los cimientos de la violencia que sufrimos mapuches y colonos por igual.

Un Conflicto que en estricto rigor no es Mapuche, es un Conflicto del Estado con su propia Historia…

Venancio Coñuepan
Director Ejecutivo de la Fundación Chile Intercultural

Foto: David Cortés Serey/AgenciaUno

 

  1. Bengoa, Jose. Historia del Pueblo Mapuche, Siglo XIX y XX.
  2. Aylwin, Jose. Estudio sobre Tierras Indígenas de la Araucania: Antecedentes Histórico Legislativos (1850 – 1920).
  3. Informe de la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato con los Pueblos Indígenas, octubre 2008. p. 44
  4. Uno de los mas prestigiosos Abogados y Diputado por el Partido Liberal, presento un Contra Proyecto en representación de mas de veinte Diputados al proyecto original de Cornelio Saavedra de 1863 que hablaba de expropiación. Finalmente la Ley de 4 de diciembre de 1866 recogió el contra proyecto de Lastarria, que hablaba y reconocía los Derechos de Propiedad Mapuche.
  5. Sesión Ordinaria 42º, Cámara de Diputados de 1864. P. 546
  6. Sesión Ordinaria 9º, Cámara de Diputados de 1865. P. 87     

Fuente: Chile B