vconuepan Noviembre 22, 2014 Sin Comentarios

Aunque aún falta tiempo para las elecciones parlamentarias, hay un candidato que ya se alista para dar su batalla en noviembre próximo. Se trata de Venancio Coñuepan Mesías, estudiante de Derecho de la UC Temuco, que con apenas 23 años aspira al cargo de Diputado por el Distrito 51 de La Araucanía, mostrando que la edad no es una excusa para no vincularse a la política dura.

Nacido y criado en Chol Chol, entre Peuchen y Pitraco Alto, complementó su conocimiento ancestral con libros de Tomás Guevara, Manuel Manquilef, Jorge Pinto, Rolf Foerster, Pascual Coña, etc., y se autodefine como un líder mapuche que sigue la tradición de su kupalme o linaje.

Viene de una familia ligada a la historia indígena y política de nuestro país, donde destaca la figura del primer Venancio Coñuepan, que luchó contra los españoles siendo aliado de Bernardo O’Higgins en las batallas de la Independencia. Por otro lado, su abuelo, del mismo nombre, fue tres veces diputado apoyado por el Partido Conservador, Ministro de tierras y colonización de Carlos Ibáñez del Campo, y el Primer Director de la Dirección de Asuntos Indígenas DASIN. Y su padre, igualmente entró muy joven a la política, siendo además, concejal por Nueva Imperial en el período 2000 – 2004.

En su twitter [email protected] se define como: “Mapuche y chileno, conservador mapuche, con la mirada del huemul, del cóndor y la newen del pangue”. Es que fue uno de los gestores del Encuentro Nacional Mapuche, Enama, milita en el partido Unión Demócrata Independiente (UDI) y es asesor del Director Nacional de la Conadi.

Sostiene que las políticas públicas heredadas de la Concertación en materia indígena “han sido nefastas y han causado daño a los indígenas”, por eso asegura que no quiere ser otro político más “que viene desde Santiago a conquistar La Araucanía”, algo que queda claro en esta entrevista exclusiva de Proaraucania.cl.

– Venancio, sabemos que estás asesorando al precandidato Laurence Golborne en materia indígena, ¿cómo ha sido esta experiencia?
La UDI creó la Comisión Chile Nuevo, para levantar propuestas que influyan en el trabajo programático del partido y desarrollar 100 propuestas para Laurence Golborne. Así se formaron cinco áreas de estudio: Movilidad Social y Oportunidades (Política Social); Chile Nuevo: Persona y familia; Mas confianza entre los chilenos (Instituciones Políticas); Crecimiento para todos (Estado más competitivo) y las Decisiones las toman las personas (Gobiernos locales y regionalización). Yo fui invitado a la Comisión Movilidad Social, lo que marca un hito dentro del partido, ya que soy el más joven y es la primera vez que un mapuche se hace cargo de la Comisión Pueblos Indígenas. En los Grupos Tantauco de Sebastián Piñera o en los Talleres Bicentenarios de Joaquín Lavín, siempre fueron no-indígenas los encargados de dichas comisiones, aún cuando no está en discusión su preparación en dichos asuntos, las motivaciones son distintas. Y bueno, yo presenté al partido un Paper Position sobre la cuestión indígena, que recibió gran aceptación en el Consejo General realizado Valparaíso, y de estas comisiones nacerán los insumos que se le entregarán a Laurence Golborne para que en conjunto con su equipo programático, definan el programa de gobierno de su eventual administración.

– ¿Cuáles serían los principales lineamientos que se están proponiendo?
Yo propuse tres ideas generales en este comité: Ampliar el espectro de organizaciones indígenas, permitiendo una participación más amplia, ya que las comunidades indígena representan tan solo al 10% de la población indígena y las políticas públicas deben diversificarse en atención a los distintos actores existentes. La segunda propuesta es que necesitamos un cambio en la institucionalidad indígena, que permita terminar con las políticas de asistencialismo, entregando los incentivos y oportunidades que permitan una real movilidad social de las personas indígenas. Y por último, velar por el adecuado reconocimiento de la dignidad de las personas indígenas, como actores y no meros objetos de políticas públicas. Creo que la consulta indígena una vez aprobada, será uno de los mecanismos adecuados para que los indígenas podamos ser parte del proceso de elaboración de las políticas que nos competan, y determinando la forma y el fondo de ellas.

– Dejando de lado su relación con Golborne, ¿quién crees que será el candidato de la alianza, él o Allamand?
Ambos son políticos muy buenos, sin embargo representan dos almas distintas de la centro derecha. Allamand es el político tradicional y Golborne representa la nueva sabia, siendo un ejemplo de movilidad social y meritocracia, estando más conectado con las personas que con las cúpulas partidarias. No basta tener una trayectoria política extensa, ni ser militante de un partido; no basta ser mayormente conocido, tener buen marketing, enunciar grandes discursos vacíos y limitarse a representar el sentir de un par de partidos como la ex Presidenta Michelle Bachelet. Creo que Laurence Golborne representa mejor a la sociedad actual, no hay que olvidar que en política lo más importante, el fin último de todo político más allá de representar a los partidos, es representar a las personas. Por eso Golborne le ganará a Andrés Allamand.

– Conocemos sobre la historia de tu familia, pero a nivel personal, ¿cómo y cuándo nace su interés por la política?
Siempre supe que mi camino sería entrar en política y participaba de instancias informales como foros, debates, eventos como Enela, campañas municipales, parlamentarias y presidenciales, etc., pero ingresé de manera formal y activa a la política para la Campaña Presidencial de Sebastián Piñera. Durante Trabajos de Invierno en Linares y Longavi el 2010, me empapé del estilo de la UDI. Es una instancia donde jóvenes de todo Chile y representantes de Latinoamérica, en vacaciones de invierno, se van a trabajar a las comunas más vulnerables del país, reconstruyendo o haciendo mejoras en escuelas rurales que al estar alejadas, o tener poca matrícula, no reciben mucha ayuda. Creo que esa forma de hacer política, más cercana a las personas, sin discursos ampulosos o vacíos sino que realmente trabajando y ayudando a buscar solución, fueron algunas de las razones que me motivaron a ingresar a la UDI. Luego asumí como Presidente de la Juventud del Distrito 50 Temuco – Padre las casas, el 2011 fui Vicepresidente Regional y actualmente soy Presidente de la Juventud UDI Araucanía 2012-2013. La UDI es un partido que cree en la libertad de los grupos intermedios y me da la libertad de participar en instancias indígenas, sin que exista una direccionalidad interna desde el partido, porque gran parte de los problemas actuales de los pueblos indígenas, se debe a la intromisión de los partidos políticos dentro de las organizaciones indígenas, desvirtuando los intereses indígenas en pos de cuestiones electorales.

– ¿Por qué quieres ser diputado?
Porque las personas están cansadas de los mismos candidatos de siempre. Que los Tuma, los Huirilef, etc., los mismos candidatos designados desde Santiago, las mismas promesas incumplidas, las mismas decepciones de siempre. Yo quiero ser diputado para hacer una política honesta, transparente y justa, basada en la libertad de las personas de elegir qué quieren para sí, pero una libertad con igualdad de oportunidades. Además, los jóvenes ya no somos el futuro de Chile, somos el presente, somos la verdadera renovación, tenemos la energía y motivación suficiente para trabajar por lo que creemos. Los jóvenes debemos hacer lo que estos eternos candidatos y parlamentarios no han hecho durante décadas, solucionar los problemas reales de las personas, no los de sus familias y amigos. Y por último, porque como mapuche quiero que volvamos a tener la posibilidad de elegir qué queremos para nuestro pueblo. Basta de usar el nombre del pueblo mapuche en pos de ideologías ajenas a nosotros. Todos queremos paz en La Araucanía, queremos participar en conjunto con las personas no mapuches de un proceso de diálogo, que permita aprovechar las riquezas de nuestra tierra en pos de una movilidad social para todos sin excepción. Por eso espero a través de un proceso de primarias poder estar presente en la papeleta de noviembre, razón por la cual estoy siguiendo el proceso interno del partido, recorriendo el distrito en búsqueda de las firmas de patrocinios que exige el comité electoral.

– ¿Cuáles son tus principales propuestas como candidato?
El país ha experimentado una fuerte caída en la pobreza y la extrema pobreza, sin embargo, las comunas que componen el distrito son de las más vulnerables del país. Por eso abogaré por mejorar las condiciones laborales, fomentando la inversión, para generar más empleo, y la capacitación y apoyo al emprendimiento, que son claves para acceder a trabajos dignos y de calidad. La educación también es fundamental para superar la pobreza, por lo que fiscalizaré el rol de las municipalidades en la entrega de educación de calidad y abogaré por la instalación de colegios de excelencia. Pero eso no basta, la regionalización es clave para el desarrollo de la región, y aún falta bastante. Por últmo, mis esfuerzos se concentrarán en lograr paz en La Araucanía, distinguiendo la paja del grano. Basta de usar el nombre del pueblo mapuche para justificar la violencia.

– Has señalado que tienes una postura distinta respecto a la actualmente conocida del pueblo mapuche, ¿cuál es?
Me defino como un conservador mapuche, porque creo en las tradiciones y costumbres nuestras. Cuando dejamos de bailar choike y purrun, cuando dejamos de lado nuestros intereses, perdimos el norte. Debemos recuperar nuestra conciencia, nuestra cultura, lengua, etc. No creo en posturas excluyentes, en mapuches buenos y mapuches malos, todas las posturas conforman al pueblo mapuche, las de Huilcaman, las de Alcaman, las de Cayuqueo, las de Santos, las de Llao, las de Namuncura, etc., basta de hablar en nombre de todo el pueblo mapuche. También creo en la libertad individual de los indígenas, de ésta nace el consenso para interactuar en una comunidad u otra organización similar, pero el Estado no puede ni debe imponer un tipo de asociación. El Estado debe darnos los insumos para lograr el desarrollo elegido, pero no debe decirnos que desarrollo seguir. Por último no creo en la disociación entre mapuches y chilenos, somos todos hijos de una misma tierra, pero primero debemos escucharnos, entendernos y luego trabajar juntos.

– En tu blog está la frase “aunque no lo crea, soy mapuche y no soy terrorista”, ¿qué quisiste decir con esto?
Esa frase nació la mañana en que murió el Matrimonio Luchsinger. Como todos quedé atónito y consternado con la noticia. La violencia no se justifica bajo ningún respecto, es aberrante venga de quien venga y los autores deben ser condenados, sean mapuches, wingkas, alemanes, franceses o gringos. Fue un llamado a dejar de ocupar el nombre del pueblo mapuche para validar actos de violencia, o culpar a los mapuches de todo lo ocurrido en la Araucanía. Nadie justifica la violencia, pero la violencia de las ideas es la peor, estigmatizar a todo un pueblo también es absolutamente condenable. El mal llamado conflicto mapuche es un conflicto interno que Chile no ha querido asumir, que de no mediar personas razonables que tomen decisiones pensando en el país y no en emociones o encuestas, terminará muy mal. Y bueno, recibí más de diez mil visitas, muchas críticas, muchas felicitaciones, pero cumplió su objetivo.

– ¿Cómo evalúas el manejo que ha tenido el Gobierno y la Conadi en este tema?

Hay una diferencia radical entre esta administración y las anteriores. Ahora existe voluntad de buscar una salida al asunto, sin imposiciones, sin demagogia. Un ejemplo es el decreto 124 dictado por la ex Presidenta Michelle Bachelet, que reguló los procesos de consulta pero fue absolutamente inconsulto, las comunidades no tuvieron participación efectiva. Actualmente se está trabajando en un mecanismo de consulta consensuado y consultado a los pueblos indígenas, y las áreas de desarrollo indígena por primera vez son dirigidas por autoridades tradicionales del pueblo mapuche. Ahora las entregas de tierras van acompañadas de desarrollo productivo, se respeta la “fila”, sin acceder a presiones políticas ni coimas, etc. No obstante, a pesar de sanear gran parte de las políticas públicas, ha quedado de manifiesto que no basta con cumplir la ejecución presupuestaria, deben existir transformaciones profundas en las políticas indígenas y la institucionalidad, situación en la cual se está al debe aún.

– Pero se sabe que el pueblo mapuche no tiene una sola visión, por ejemplo, no todos quieren la tierra para producirla, sino por reivindicación…
La demanda de tierra es una de las exigencias más antiguas, por mucho tiempo se pidió y entregó tierra por motivos políticos. Lamentablemente este eje de la política se ha mantenido prácticamente inalterado durante los últimos 20 años de la concertación, y la actual administración sólo ha profundizado en ella. La consecuencia: una política altamente ruralizante, siendo que hoy la mayoría de los indígenas (70%) viven en las ciudades. Se trata así de uno de los principales errores que se ha cometido en materia de política indígena, porque el abanico de demandas es más amplio y por tal las políticas públicas deben diversificarse. Debemos asumir como sociedad que los mapuches somos diversos entre sí. Cada Lof tiene demandas distintas, distintos dirigentes, distintas prioridades y distintas soluciones a los problemas que los aquejan. Es por esto que el Estado debe dejarnos de tratar a todos por igual; debe dejar de alinear el desarrollo indígena y debe darle la oportunidad a los mismos actores de determinar qué es lo mejor para ellos, el mecanismo de consulta será el idóneo para determinar esa dirección. Pero también los indígenas debemos asumir que somos los primeros responsables de lo que nos ocurre, no podemos esperar que el Estado solucione todos nuestros problemas, ni culparlo de todo lo que nos pase exigiéndole que nos pida perdón.

– ¿Crees que el Estado chileno le debe una disculpa al pueblo mapuche?
Todos los que usufructúan del Pueblo Mapuche deben pedir perdón. Al Estado le corresponde entregar las herramientas e incentivos necesarios que permitan un desarrollo integral de las personas indígenas, tanto espiritual como materialmente, sin caer en el vicio de pretender direccionar ese desarrollo, ya que de lo contrario coartará la libertad de elegir de los pueblos originarios.

Fuente: Proaraucania