vconuepan Junio 10, 2015 Sin Comentarios

La Fundación Chile Intercultural elaboró medición que analiza la conflictividad. Mayo ha sido el mes con más episodio en el año.

Entre el 1 de enero y el 31 de mayo, la Fundación Chile Intercultural (FCI) cuantificó y cualificó los focos de conflicto en la Región de La Araucanía. Utilizando un método a partir de la recolección de menciones en los medios de comunicación -tanto regionales como nacionales-, la organización analizó los problemas políticos, sociales, judiciales y de seguridad que enfrenta en la zona, entorno a lo que define como un “conflicto étnico”.

Según la medición, mayo es el mes con más episodios conflictivos en la región, con 71 eventos; en enero, en tanto, la cifra llego a 55. En total, durante los primeros cinco meses del año se han cuantificado 203 focos de conflictos, los cuales están distribuidos por tipos, lugares y organismos más demandados (ver infografía).

El mes pasado, los focos de conflictos más destacados para la fundación fueron la huelga de hambre de los comuneros Luis Marileo, Pablo Melinao, Miguel Toro y Claudio Huentecol y la tensión al interior de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), donde se destaca que “funcionarios de Conadi denuncian presiones por parte del Fiscal Nacional y jefe de gabinete de la institución a fin de que firmen documentos de compra del predio del señor Carlos Heller en Quepe”.

También se mencionan  conflictos por incendios y críticas por la oficialización del mapudungun en La Araucanía, señalando que esto se debe “a la ambigüedad con que ha tratado el gobierno la propuesta”. Al respecto, el informe asegura que “por un lado el intendente, Francisco Huenchumilla, señaló hace unas semanas que el mapudungun sería declarado como cooficial antes del 21 de mayo”, lo que finalmente no ocurrió. “Ante el incumplimiento los dirigentes de diversas instituciones como Wallmapuwen, Femae, Academia de Lengua Mapuche, entre otras se han manifestado en contra del gobierno regional para que asuma una postura al respecto”, agrega el documento.

El organismo funciona sin fines de lucro y su metodología está basada en el modelo de la fundación UNIR de Bolivia (que trabaja en los la investigación, análisis y transformación constructiva de conflictos) y el Proyecto de Análisis Político y Escenarios Prospectivos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Fuente: La Tercera