vconuepan Marzo 12, 2017 Sin Comentarios

Señor Director:

Recientemente el intendente Huenchumilla ha dicho: “No soy partidario de una ley de expropiaciones. Creo que eso significaría crear otro problema político más”.

Acierta sin duda en rectificar su posición, ya que el problema de fondo no es el medio por el cual restituir las tierras, sino que el motivo por el cual realizarlo.

Según el Decreto Nº 395 de 24 de noviembre de 1993, la Conadi otorga subsidios para la adquisición de tierras: “Cuando las superficies de las tierras de la respectiva comunidad sean insuficientes”. Además, define como factores determinantes: 1) ahorro previo, 2) situación socioeconómica y 3) grupo familiar. Y en el caso de las comunidades: 4) antigüedad y 5) número de asociados.

En dos décadas este mecanismo sólo ha entrampado la demanda territorial, sin recocer la propiedad mapuche ni la responsabilidad del Estado en la expropiación de finales del siglo XIX. En la práctica, el Estado ha desplazado su responsabilidad a particulares, enfrentando a mapuches y colonos en una “cuasi lucha de clases”.

Debemos cambiar el rumbo de la política de tierras. Un buen ejemplo es el maorí y el Tribunal de Waitangi, que implica un procedimiento justo, de buena fe, con reconocimientos de derechos y que provoca cosa juzgada.

Venancio Coñuepan
Director Ejecutivo
Fundación Chile Intercultural

FUENTE: La Segunda. 21 de julio del 2014.