vconuepan Diciembre 11, 2017 Sin Comentarios

Me llamo Teresa Morales Manqueñir y soy de la comunidad Manuel Manqueñir del sector Remolino de Maquehue, de la comuna de Padre Las Casas. Mi esposo se llama Juan Lincopan, y tenemos seis hijos, son cinco mujeres y un varón, y tenemos diez nietos también, el más chiquitito tiene recién un año y la más grande tiene 18 años, entro este año a la Universidad. Teresa

Mi hija Angélica es la mayor, que anda por aquí en el centro, ella estudio diseño de interiores. Tengo dos hijas que viven en el extranjero, una estudio pedagogía en inglés, se ganó una beca y se fue por un año a Estados Unidos, en ese país valoran que hablara tres idiomas, el castellano, el inglés y el mapudungun, así que encontró un buen trabajo y se quedó, eso fue hace más de doce años, hace cuatro años se casó y hoy tengo dos nietos gringitos.

Mi otra hija vive en Finlandia, se casó con un finlandés y se fue, acá había estudiado estudio confección y moda, allá estudio de nuevo y ahora trabaja como educadora de párvulos en un jardín.

Mi hijo menor estudio y término tres carreras, primero, estudio técnico en electrónica, después, técnico asistente de arquitectura y ahora último técnico en Construcción Civil en la Universidad Santo Tomas. Gracias a sus estudios, tiene su propia empresa en el rubro de la construcción.

Hoy todos mis hijos están bien, todos estudiaron en la Universidad, con mi esposo estamos muy orgullosos de ellos, porque solo con nuestro y la ayuda de Dios, los pudimos educar, mi esposo trabaja con verduras y yo con flores.

 

Felicitaciones lamngen, sus hijos son un ejemplo para muchas familias.

Estoy muy orgullosa de mis hijos. Nosotros somos cristianos, desde pequeños empezaron a creer en el evangelio, participamos de la iglesia evangélica misión unida, ellos nunca fumaron, nunca bebieron, solo se dedicaron a estudiar, por eso todos son profesionales y limpios de corazón.

Teresa 

¿Cuándo comenzó a trabajar en el centro de Temuco?

Desde hace más de 10 años que vendo en el centro de Temuco, en ese mismo lugar. Vendemos solo cosas naturales y que producimos en nuestro hogar: flores, como gladiolos, lilium, reina Luisa; verduras, tomates cherry, betarragas, porotos, acelgas, frutas, etc.

Tengo como media hectárea de puras flores, en total tenemos 7 hectáreas, pero no se puede trabajar en toda la tierra, porque tienen “hila” y no es buena para sembrar, sólo en la parte alta se puede sembrar. Tenemos un pozo, pero a veces se seca, así que tenemos que usar agua potable. Luz eléctrica también tenemos.


No se contar, pero conozco los colores de los billetes, cuando es de 10 mil o 5 mil es fácil, pero se me complica cuando compran con más billetes, nosotros tenemos pocos estudios, pero nuestros hijos pudieron estudiar.


Tengo permiso para vender flores, un permiso que pago mensualmente, pero también, traigo verduras que mi esposo siembra.

  

¿Y para producir, la ayuda algún organismo público u otra institución?

No, ninguno. Nunca me he ganado un proyecto. Como vivía con mis hijos y ellos habían estudiado en la Universidad, mi puntaje de la ficha de protección es alto y no gano nada. Ellos ya no viven con nosotros, pero la ficha no ha cambiado.  

Mis hijas tenían la beca indígena, la Universidad la pagaron con crédito y ahora lo están pagando. El que nos ayudó mucho, fue la iglesia, una de mis hijas estaba en un internado cristiano en calle Francia, es un hogar grande, no tenían que pagar por estar en el hogar, eso nos ayudó mucho, nosotros ayudábamos una vez al año o cuando podíamos con verduras con harina, con sacos de papa, el pastor Gerardo Weber nos ayudó, él es muy conocido y alegre.

  

¿Ustedes como asociación que le piden al alcalde?

A veces no nos dejan trabajar, porque muchos compran verduras y revenden solamente, no traen directamente de su casa como nosotros, nosotros llevamos años aquí, pero algunos nos confunden, ese es el problema. Creo que ahora desde la Municipalidad nos van a ir a visitar a nuestros hogares, para comprobar que producimos lo que vendemos y ahí nos van a dejar vender tranquilos. 

Algunos compran todo y luego lo venden, muchos vienen del pueblo y andan con tremendos canastos, y parece que eso no se permite, hay debe tener sus verduras ordenadas.

  Teresa 2

Lamngen, pasando a otro tema ¿Como ve el tema de la discriminación usted, le ha pasado?

A veces los del pueblo discriminan a los mapuche, porque no nos conocen, en cambio nuestros clientes son gente buena, que lo conocen a uno desde años, nos tenemos cariño, algunos de mis clientes incluso me visitan en mi casa, tengo muchos que ya son amigos, me conocen, saben que soy trabajadora, ven que tengo lindas verduras, que trabajo en mi huerta, que las limpio, que las corto, que las siembro, que lo hago todo con mi esposo.

 

¿Hasta cuando quiere seguir trabajando?

Con mi esposo hemos trabajado mucho, nunca hemos dejado de trabajar, vendiendo todo acá, para ayudar a nuestros hijos y sacarlos adelante. Tengo 62 años, pero quiero seguir trabajando. El trabajo como que renueva a las personas, trabajando uno está más alegre, pero no todo es trabajo, también hay que ayudar a los hijos y a los demás.

 

¿Como ve el asunto más contingente, el tema de la violencia, del conflicto?

Yo digo que no son los mapuche, los mapuche son tímidos, en el lugar donde vivo yo nadie pelea, no hay conflicto, todos somos tranquilos, en Malleco hay conflictos, pero hay personas de otras partes metidas, muchos dicen eso, que no son mapuche verdaderos, los mapuche antes andaban peleando con hondas, con lanzas, con palos, no con armas como lo hacen ahora.

 

¿Y sobre la demanda de tierras, que piensa?

La comparto, hay gente que tiene muy pocas tierras. Cuando llegaron los ricos de Alemania, de todas partes, compraron nuestras tierras, cientos de hectáreas, pero a los mapuche los engañaron, los estafaron, les dieron poca plata, les hicieron vender todas sus tierras, en ese tiempo, con un millón de pesos compraban 100 hectáreas, hay otros mapuche que les daban un poco de ropa, mapuche que eran pobres, y se las cambiaban por cientos de hectáreas, los hicieron entregar sus tierras y ellos no tenían por qué hacerlo, pero los obligaban, los engañaron, vinieron los ricos, vinieron a comprar, en Freire, vendieron cientos de hectáreas con puros engaños y después los echaron de sus propias tierras, terminaron viviendo en los cerros de Melipeuco.


Donde yo vivo, cerca del aeropuerto de Freire, a los mapuche los habían echado y les quitaron las tierras, después llegaron los militares, ahora, nosotros reclamamos nuestras tierras y nos entregaron un poco, en ese territorio recuperado están instalando un hospital, el hospital mapuche de Maquehue, mi hijo trabajo en el diseño de ese hospital, todavía hay trabajadores arreglándolo, al lado del hospital hay un rewe donde hacemos ceremonias, ese territorio era de los Melivilu, que era una familia grande, pero los echaron a todos.

Eso salió en la televisión, estaban los militares con helicópteros, nosotros nos tomamos el lugar, pero estábamos sin armas, sin nada, eso fue hace como 5 años, nos tomaron detenidos. Pero con el tiempo, CONADI nos entregó nuestras tierras, pero no quedaron para nosotros, sino que la entregamos para instalar un hospital, que es algo bueno, que va a ayudar a la gente mapuche, para que los viejitos, para que toda la gente pueda ir, la de Tres Cerros, de todos los sectores de Maquehue puedan ir, la gente va a poder quedar hospitalizada, cuidar a sus enfermos, etc. Yo fui a la presentación del hospital, la hicieron en un Centro Cultural de Padre Las Casas, ahí mostraron la maqueta, mi hijo la había diseñado y ahí lo nombraron, me sentí tan orgullosa de él, fue todo muy lindo. 

 

Ya estamos terminando, ¿algo que le gustaría añadir?

Solo agradecer. Yo cuando era niña andaba a pata pelada, iba a un colegio en Metrenco sin zapatos, comíamos harina tostada no más, porque no había pan, tuve una infancia muy sufrida, pero gracias a Dios mis hijas no tuvieron que pasar tantas penas, mis hijas no conocieron la pobreza que me tocó vivir, no pasaron hambre, tenían sus zapatos. Yo sufrí mucho, mucho, si le contara las de hambre que pasamos, me acuerdo de la última gran hambre que pase y me da pena, estuvimos comiendo solo lucro y yuyo, no teníamos papas, no teníamos aceite, no teníamos nada, esa fue la pobreza más grande que conocí, así que agradezco a Dios que mis hijas no tuvieron que pasar por eso, yo conocí la pobreza, por eso, estoy tan orgullosa ahora, con mi esposo pudimos sacar a nuestros hijos adelante, es un orgullo tremendo.  

Un día me gustaría invitarlo a mi casa, mostrarle una foto que tenemos, en donde estábamos en la miseria, en la ruka, con los gatos, a pata pelada con mis hijos, todos rodeados en el fogón, hasta fardos teníamos en la ruka, pero mis hijos eran buenos, se portaban bien, vivíamos con los pollos y las gallinas en la ruka.

 

* Mientras entrevistaba a la señora Teresa, una señora que vende humitas y tiene un puesto al lado de ella intervino:

Es verdad todo lo que dice la Tere, todo lo que vende ella lo saca de su huerta, es fruto de su trabajo, hace más de 20 años que nos conocemos con la Tere, conozco su historia y ella conoce la mía, es una persona maravillosa.

 

También intervino una de sus clientes:

Ella es mi amiga. Es muy cariñosa. Ahora me voy de la ciudad, pero la voy a extrañar, a ella, a sus verduras, a sus frutas, ella siempre ha sido generosa conmigo y con los demás, por eso Dios la ha premiado con hijos profesionales, incluso tiene hijos que están muy bien en el extranjero, porque ella se ha preocupado de sembrar, y el que siembra, siempre cosecha. Amiga te voy a estar llamando, muchas gracias por tu amistad.

 

Se nota que es muy querida doña Teresa:

Es que como le contaba joven, yo viví tanta pobreza y logre que mis hijos fueran todos profesionales, ahora puedo ayudar al resto. Por eso, mañana con nuestra iglesia iremos a Icalma en Lonquimay, vamos a ayudar a la gente pobre, llevare un saco de porotos, verduras, todo lo que tenga en casa, porque esa gente no tiene nada, así como yo no tuve nada, me hubiese gustado que alguien me ayudara, con la iglesia vamos una vez al mes a Icalma.

 

Es muy sacrificada y conmovedora su vida lamngen, es admirable todo lo que ha conseguido con su trabajo:

Si ha sido sacrificada, mi amiga que recién paso me conoce desde hace muchos años, yo la ayude cuando ella tuvo mal, tuvo unos problemas familiares y se quedó sola con su hija, se quedó sin trabajo, sin dinero y yo la intente ayudar en todo lo que podía, con verduras, con harina, con comida. Yo conocí la pobreza, mucha pobreza, por eso ahora intento ayudar de corazón, con amor, el señor me ayudo a mí, mis hijas son profesionales, tengo buenos nietos, mi nieta mayor tiene 18 años, ahora entro a la Universidad y ayer la mechonearon, ya no quiero más, por eso intento ayudar a los demás. 

Doña Teresa, muchas gracias por compartir su historia, fue un gusto poder conocerla.

Cuando pueda lo voy a invitar a mi casa.

  

Yo feliz de poder conocerla, de hecho, la señora Yolanda me invito a una reunión con la asociación completa, para ver la forma de ayudarlas a conseguir un permiso y que las dejen vender tranquilas y que no las estén persiguiendo los Carabineros. Mis abuelos y creo que los abuelos de la mayoría de las personas de la región, también vendían sus productos en Temuco, mi abuelo producía arvejas en Peuchen y las vendía en la Feria Pinto, mi otro abuelo materno y mi tío, hasta hoy producen carbón en Huamaqui y traen los sacos en carreta para vender. Nuestras historias son de sacrificio y orgullo, no tenemos por qué andar corriendo como quieren algunos políticos.

Es verdad, creo que en la feria están echando a las personas del campo. Los tienen arrinconados. En Padre Las Casas es distinto, el alcalde es mejor, nos van a hacer una feria cerca de la virgen de la salida sur, por ahí cerca del rewe nos van a instalar una feria mapuche, va a ser permanente, para que los agricultores mapuche puedan vender sus productos.

  

Es tan diferente Temuco y Padre Las Casas, es sólo un puente de distancia, pero las diferencias son tremendas: en Padre Las Casas hay concejales mapuche, tienen oficializado el mapudungun, izan la bandera mapuche, ahora usted me dice que van a crear una feria mapuche y acá en Temuco los persiguen:

Las cosas están cambiando, ahora los mapuche valemos, hay mapuche que son abogados, que son carabineros, que son médicos o ingenieros, yo tengo un sobrino que es carabinero y otro que es gendarme, ahora somos grandes, somos educados y educamos a nuestros hijos, mis hijos y los hijos de otras familias, todos profesionales. Hay gente envidiosa que me han dicho y tú para que vienes a trabajar, para que vienes a “webiar”, si tienes una hija en Estados Unidos, una hija en Finlandia que te pueden mandar plata. Yo les respondo que si ellos quieren me dan, pero ellos tienen su familia, que yo trabajo para valerme por mi misma.

 

Muchas gracias por darse el tiempo de contarme su historia lamngen, de verdad que llena el alma conocer a personas tan generosas y esforzadas como usted.